La presencia de ratones o ratas en casa requiere actuar sobre tres frentes: eliminar alimento, agua y refugio; bloquear los puntos de entrada; y retirar los rastros de manera segura. Estas medidas ayudan a reducir la contaminación de alimentos, los daños materiales y la exposición a enfermedades asociadas con los roedores.
Cómo evitar que entren roedores a la vivienda
Los alimentos para personas y mascotas deben guardarse en recipientes de plástico resistente, vidrio o metal con tapas bien ajustadas. También conviene limpiar de inmediato las migas y derrames, recoger los platos de las mascotas por la noche y mantener la basura en contenedores con tapa.
- Revisa muros, puertas, ventanas, techos, tuberías y desagües en busca de grietas o aberturas.
- Sella los accesos con materiales resistentes, como malla metálica y cemento, según el tamaño y la ubicación del hueco.
- Retira cajas, papeles, basura y objetos acumulados que puedan servir como refugio.
- Mantén despejadas las áreas exteriores y evita que ramas o vegetación tengan contacto con el techo o las ventanas.
Qué trampas son más seguras
Las trampas de resorte pueden colocarse en las zonas donde se observen excrementos, marcas de mordeduras, nidos o alimentos dañados. Deben instalarse pegadas a los muros, donde los roedores suelen desplazarse, y siempre fuera del alcance de niñas, niños y animales de compañía.
Las trampas con pegamento y las trampas de captura viva no son la primera opción para una vivienda, ya que pueden aumentar el estrés del animal y generar riesgos durante su manipulación. Si la actividad continúa, puede ser necesario recurrir a un servicio profesional de control de plagas.
Precaución con los venenos
Los rodenticidas pueden dañar a personas, mascotas y fauna silvestre si se usan de manera incorrecta. Si son indispensables, deben utilizarse únicamente en estaciones de cebo resistentes a la manipulación, colocadas donde niñas, niños y animales no puedan acceder, y siguiendo exactamente las instrucciones de la etiqueta.
Nunca guardes pesticidas junto a alimentos o comida para mascotas.
Cómo limpiar excrementos, orina o nidos
No barras ni aspires en seco los excrementos, la orina o los materiales de los nidos. Esas acciones pueden dispersar partículas contaminadas en el aire. Antes de retirar los residuos, ventila el espacio y utiliza guantes de goma o plástico.
- Rocía los excrementos, la orina o el nido con un desinfectante o una solución de cloro diluida conforme a las indicaciones oficiales y del producto.
- Deja actuar el desinfectante durante aproximadamente cinco minutos.
- Recoge los residuos con toallas de papel y colócalos en una bolsa cerrada.
- Introduce la primera bolsa en una segunda, ciérrala y deposítala en un contenedor de basura con tapa.
- Lava y desinfecta los guantes; después, lávate las manos con agua y jabón.
Los alimentos o bebidas que hayan tenido contacto con roedores deben desecharse. Si la infestación es extensa, el inmueble permaneció cerrado durante un periodo prolongado o alguien presenta síntomas después de la exposición, se recomienda solicitar orientación a los servicios de salud y a personal especializado.
La prevención sostenida es más eficaz que aplicar venenos de manera indiscriminada: una vivienda limpia, con alimentos protegidos y accesos sellados, reduce las condiciones que permiten que los roedores se establezcan.

