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Lázaro Azar evalúa la presentación de la OSY en Bellas Artes

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La Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) regresó al Palacio de Bellas Artes el sábado 24 de octubre de 2026, bajo la dirección de Alfonso Scarano y con el violinista Kerson Leong como solista. El programa incluyó el Concierto para violín núm. 1 de Niccolò Paganini, la Sinfonía de las Américas de Daniel Ayala y selecciones de Romeo y Julieta, de Serguéi Prokófiev.

En su balance de la visita, Lázaro Azar resaltó el trabajo de Leong en el concierto de Paganini y el acompañamiento de la orquesta. También reconoció el esfuerzo de Scarano por reforzar la disciplina y el rigor de la agrupación, aunque consideró que todavía le falta el arrojo y el carisma necesarios para darle mayor vitalidad interpretativa.

El rescate de Daniel Ayala, bajo examen

La Sinfonía de las Américas, de Ayala, compositor yucateco cuyo natalicio número 120 se conmemora en 2026, ocupó un lugar central en el programa. La obra fue presentada después de más de siete décadas sin escucharse, de acuerdo con la crónica de Azar, quien cuestionó la falta de información sobre las piezas en el programa de mano y valoró de manera desigual sus cuatro secciones.

El crítico consideró festivo y rescatable uno de los movimientos, pero juzgó menos logrados otros pasajes. Para Azar, la presentación permitió recuperar una obra de un compositor ligado a la tradición musical yucateca, aunque su ejecución no resolvió las reservas que le generó la partitura.

Una lectura crítica del desempeño orquestal

Leong recibió una ovación y ofreció como piezas adicionales Recuerdos de la Alhambra, de Francisco Tárrega, y el Largo de la Tercera Sonata para violín de Johann Sebastian Bach. Azar describió su interpretación de Paganini como técnicamente sólida y destacó la expresividad con que abordó el Adagio espressivo.

La reseña también comparó la lectura de Prokófiev con una interpretación anterior de la Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por Alondra de la Parra, que el autor recordó como más entusiasta. Su conclusión combina el reconocimiento al trabajo de Scarano con una crítica a la falta de energía y personalidad musical que, a su juicio, todavía limita a la OSY.

Al cierre, Azar celebró la continuidad de la orquesta y planteó como pendiente su regreso al Teatro José Peón Contreras, sede afectada por un incendio cuatro años antes de la visita a Bellas Artes.