La Embajada de México en Chile llevó la tradición del Día de Muertos a tres espacios de memoria de Santiago el 30 y 31 de octubre: la Escotilla 8 del Estadio Nacional, el Parque por la Paz Villa Grimaldi y la Plaza La Paz del Cementerio General de Recoleta. Las actividades reunieron expresiones culturales mexicanas con homenajes a víctimas de la dictadura y de conflictos actuales.
La ofrenda del Estadio Nacional se instaló en la Escotilla 8, un lugar vinculado a la detención y represión durante la dictadura chilena. Fotografías, velas y flores de cempasúchil formaron parte del altar, dedicado a víctimas de la violencia de Estado y de conflictos en distintas partes del mundo.
Entre las personas recordadas estuvieron la socióloga mexicana María del Rosario Ávalos Castañeda y figuras chilenas como Salvador Allende, Víctor Jara, Orlando Letelier y Marta Ugarte. La ofrenda también rindió homenaje a víctimas de conflictos armados y a comunidades originarias.
La jornada del 30 de octubre contó con la participación de la embajadora mexicana, Laura Moreno, y de Patricio Sandoval, sobreviviente del antiguo centro de detención. La instalación vinculó los símbolos del Día de Muertos con la preservación de la memoria y la defensa de los derechos humanos.
Al día siguiente, las actividades continuaron en Villa Grimaldi, antiguo centro de tortura y exterminio convertido en parque por la paz. Sobrevivientes, familiares y vecinos participaron en una ofrenda con trabajo de cartonería de la artista Alexandra Sotell y música del Colectivo Jaraneras.
El recorrido concluyó en la Plaza La Paz, frente al acceso principal del Cementerio General, durante la segunda edición del Día de Muertos Intercultural organizada junto con la Municipalidad de Recoleta. La comunidad mexicana residente participó en una celebración con pan de muerto, música y expresiones culturales.
Las tres actividades llevaron una tradición mexicana a sitios asociados con la memoria histórica chilena y propiciaron un encuentro cultural entre ambas comunidades.

